La exigencia del Partido Comunista Portugués (PCP) de celebrar un referendo sobre el llamado Tratado de Lisboa aprobado hace cuatro días en esta capital, acaparó la atención de toda la prensa lusitana.
La postura de esa organización fue expuesta el sábado pasado por el Secretario General del PCP, Jerónimo de Souza, quien reclamó al gobierno que permita al pueblo portugués pronunciarse sobre el contenido de ese documento.
El llamado Tratado de Lisboa es un texto modificado de la Constitución Europea que no pudo prosperar hace dos años, cuando fue rechazada por plebiscitos en Francia y Holanda.
De Souza aseguró que el instrumento adoptado el pasado jueves es altamente costoso para Portugal y Europa y consolida el federalismo y el dominio de las grandes potencias .
También fortalece el neoliberalismo en las orientaciones económicas y sociales y el militarismo predominante en la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y el imperialismo norteamericano, apuntó.
El líder del PCP denunció al gobierno portugués de servir de mayordomo a los objetivos de las grandes potencias, en particular de Alemania, para la adopción del Tratado de Lisboa.
Ese texto -dijo- es una versión maquillada de la malograda Constitución rechazada hace dos años.
El dirigente encabezó el sábado una reunión del Comité Central del PCP que fijó para el 29 y 30 de noviembre del próximo año la celebración del XVIII Congreso de esa organización política.